Hace quince años una pequeña dijo las tres palabras que serían la desgracia de su familia “quiero ser actriz”. Esa noche hubo lagrimas, gritos y discusiones, papá y mamá mandaron a la niña a su cuarto y se encerraron en el salón.
- ¡Tu hija nos va a arruinar la vida!
- ¡Por favor que es tu hija!
- Una hija mía triunfaría en la vida no sería una pobre de barrio.
- ¡No puedo creer lo que estoy oyendo!
La niña escondida en las escaleras escuchó la discusión de sus padres y asustada volvió a su cuarto, llorando porque creía que había hecho algo muy malo, la pobre niña se sentía culpable.
Papá ya no la trataba igual, mamá pasaba los días triste y la niña no entendía nada ¿todo eso por un sueño? La niña decidió no decir nunca más aquellas tres horribles palabras y fingir que ya había olvidado su sueño.
- Papá.
- Dime.
- ¿A una triunfadora le gusta la música clásica?
- ¿Por qué dices eso niña?
- Una hija tuya tiene que ser una triunfadora...
La niña quería aprender a tocar el violín para ser así la triunfadora que su padre quería. Lo que su padre no sabía era que ese iba a ser el principio de la lucha por un sueño por cumplir. La niña no faltó a ninguna clase, música, violín, orquesta y decidió ir al conservatorio.
- Mamá.
- Dime cariño.
- ¿Podría ir al conservatorio? Quiero aprender música de verdad...
- Si es lo que quieres haremos todo lo posible hija.
Así la niña se preparó para las pruebas, ese colegio iba a cambiar completamente su vida y no iba a dejar escapar la oportunidad.
En el colegio le aceptaron pero tuvo que cambiar de instrumento.
Tienes tu plaza asegurada pero, no con el violín, pensamos que trompeta o trompa son mejores para ti.
- Mamá ¿qué es una trompa? Quiero tocar la trompeta.
La madre se asustó, no sabía si la niña asmática podría tocar la trompeta, la torturó aunque no a posta, de médico en médico hasta que la niña dijo basta.
- Quiero tocar la trompeta mamá, dejame intentarlo.
- Pero hija... te vas a ahogar...
- Voy a tocar la trompeta, sea como sea
La niña empezó en un colegio nuevo, nueva gente, nuevos motes, nuevos insultos y nostalgia por sus antiguos compañeros. La niña lloraba cada noche a escondidas, no quería parecer débil, estudiaba siempre que tenia tiempo para sacar las mejores notas.
No mucho tiempo después la niña quiso cambiar de aires, no soportaba más su vida, la música le encantaba, pero quería ser actriz, no trompetista, su padre no apoyaba nada y la niña se cansó
Empezó el instituto y su vida mejoró, música sin presión, amigos y una vida completamente diferente.
La niña consiguió que su madre le apoyara, la niña quería ser actriz aunque su padre no la dejara. Empezó a cantar, la felicidad que le producía subirse un escenario no podía equipararse con nada, pero un problema en las cuerdas vocales le hizo dejar de cantar.
Siguiendo las palabras de su abuelo la niña creció.
- Se fuerte, lucha, no dejes que nada te frene.
La niña se basaba en esas palabras para superar los nódulos, el asma y todos los demas problemas porque no iba a dejar que nada le impidiese cumplir su sueño.
Quince años después la niña sigue luchando por su sueño. Espera impaciente la mayoría de edad, y la llamada que hará que todo cambie.
Escuela de artistas, quince años después no pienso rendirme!
martes, 23 de febrero de 2010
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