domingo, 26 de septiembre de 2010
Se fue
Esa no era la manera de hacerlo, cabrón, esa no era la manera de hacerlo. Aunque... gracias, me has dado la fuerza suficiente para seguir luchando y poder restragarte mis logros por la cara.
sábado, 15 de mayo de 2010
Es normal
Es normal tener miedo a lo desconocido, sentirse desorientado ahora que todo va a cambiar.
Es imposible asimilar tantos sentimientos juntos dentro de un mismo cuerpo y encima, contradictorios.
Pensar que en pocos días todo va a cambiar, que el curso que viene nada será igual, que lo que lleva siendo tu vida 18 años va a acabar para dejar paso a una nueva vida. Personas que ahora son tu día a día, no las volverás a ver, otras las verás pero ni os saludareís. Unos trabajarán, otros seguirán estudiando, puede que alguno se vaya de la ciudad e incluso del país, y todo se reducirá a, yo tenía un compañero en clase...
Miedo a lo desconocido, ilusión por empezar algo nuevo, pasión por investigar y conocer cosas nuevas, intriga por ver como serán los nuevos compañeros, esperanza de un futuro mejor y temor a perder lo que ahora mismo es lo más importante.
Cuando digo que quiero que mi vida cambie, que estoy deseando que esto se acabe, debería hacer un paréntesis y aclarar que hay ciertas cosas que no quiero que ni este año, ni nunca, cambien.
Espero ansiosa el fin de esta vida, o mejor dicho, el comienzo de la siguiente, mi vida con vosotros, la lucha por un sueño.
Es imposible asimilar tantos sentimientos juntos dentro de un mismo cuerpo y encima, contradictorios.
Pensar que en pocos días todo va a cambiar, que el curso que viene nada será igual, que lo que lleva siendo tu vida 18 años va a acabar para dejar paso a una nueva vida. Personas que ahora son tu día a día, no las volverás a ver, otras las verás pero ni os saludareís. Unos trabajarán, otros seguirán estudiando, puede que alguno se vaya de la ciudad e incluso del país, y todo se reducirá a, yo tenía un compañero en clase...
Miedo a lo desconocido, ilusión por empezar algo nuevo, pasión por investigar y conocer cosas nuevas, intriga por ver como serán los nuevos compañeros, esperanza de un futuro mejor y temor a perder lo que ahora mismo es lo más importante.
Cuando digo que quiero que mi vida cambie, que estoy deseando que esto se acabe, debería hacer un paréntesis y aclarar que hay ciertas cosas que no quiero que ni este año, ni nunca, cambien.
Espero ansiosa el fin de esta vida, o mejor dicho, el comienzo de la siguiente, mi vida con vosotros, la lucha por un sueño.
sábado, 24 de abril de 2010
Sonríe pequeña
Hay veces que la vida no te da lo que quieres, hay veces que te lo da todo y veces que no te da nada. También hay veces que parece que te lo da todo pero se niega a darte justo lo que más quieres.
No puedo decirte cual duele más, pequeña, ni evitar que te hagan daño, pero puedo demostrarte que a pesar de eso que te falta, eso que no te deja ser feliz, puedes disfrutar de tu vida, tu vida casi perfecta.
¿Acaso merece la pena? No pequeña, no merece la pena echarlo todo a perder por una insignificante cosa, porque...piénsalo, lo que la vida te está negando es algo que abunda, mira a tu alrededor, hay miles, simplemente ese no te corresponde, no es el encargado de darte la felicidad y aunque lo intente, no lo va a conseguir. ¿Es qué no hay otros mucho mejores? Sé que me vas a decir que no, que él es el mejor pero siento decirte que no pequeña, que no puede ser el mejor si es el causante de que hayas perdido la alegría de vivir.
Céntrate en lo importante, tú, céntrate en tu felicidad; céntrate en lo que de verdad importa y sé feliz.
Apoyate en tu familia, esa gran familia que tienes la suerte de tener y si algo pasase, sabes que tus amigos siempre vamos a estar ahí y al fin y al cabo, esto es lo más importante.
Así que sonríe pequeña, y vuelve a ser feliz.
No puedo decirte cual duele más, pequeña, ni evitar que te hagan daño, pero puedo demostrarte que a pesar de eso que te falta, eso que no te deja ser feliz, puedes disfrutar de tu vida, tu vida casi perfecta.
¿Acaso merece la pena? No pequeña, no merece la pena echarlo todo a perder por una insignificante cosa, porque...piénsalo, lo que la vida te está negando es algo que abunda, mira a tu alrededor, hay miles, simplemente ese no te corresponde, no es el encargado de darte la felicidad y aunque lo intente, no lo va a conseguir. ¿Es qué no hay otros mucho mejores? Sé que me vas a decir que no, que él es el mejor pero siento decirte que no pequeña, que no puede ser el mejor si es el causante de que hayas perdido la alegría de vivir.
Céntrate en lo importante, tú, céntrate en tu felicidad; céntrate en lo que de verdad importa y sé feliz.
Apoyate en tu familia, esa gran familia que tienes la suerte de tener y si algo pasase, sabes que tus amigos siempre vamos a estar ahí y al fin y al cabo, esto es lo más importante.
Así que sonríe pequeña, y vuelve a ser feliz.
domingo, 18 de abril de 2010
Triste Margarita pierde a su Tulipán

Hace ya varios años encontré una flor diferente a las demás, era una flor preciosa, con un aroma increíble y por ello pensé que pronto se alejaría.
Fue pasando el tiempo y esta flor se convirtió en la más importante de mi vida. Eramos flores distintas pero de un mismo color, junto a ella me daba igual la arena, la sequía o la cantidad de insectos que se posaran sobre mi. Eramos dos flores diferentes a las demás, éramos también dos flores que llamaban la atención, eramos dos flores que no necesitábamos abono para divertirnos, solo con estar juntas éramos felices, o eso creía yo.
A la flor que encontré se le han caído los pétalos, se le ha apagado el color y creo que es porque abusé de ella. Era la flor perfecta y yo la estropeé.
Creo que la regué demasiado y se ahogó, creo que el insecticida que le di por ayudar, en verdad no ayudó. Creo que la difencia entre las dos, se ha notado demasiado esta vez.
Que si nací margarita no puedo ser tulipán, que si nací para aguantar lloros, yo no puedo llorar. Y es que una margarita esta destinada a vivir sola, pero rodeada de otras flores, está destinada a pasar desapercibida hasta que alguien tiene un problema, es entonces cuando la arrancan de su triste vida y poco a poco piden ayuda hasta que ya no quedan más pétalos; si, no... me quiere, no me quiere...
Sin querer la triste margarita perdió a su tulipán.
jueves, 8 de abril de 2010
¿Dónde estoy yo?
Sedúceme. Susúrrame que sea tuya. Haz lo que desees conmigo, juega a tu antojo con mi cuerpo, trátame como te venga en gana, haz que enloquezca y podrás hacer lo que desees conmigo.
Necesito que me hagas tuya... necesito que disfrutes como nunca, que hagas lo que te apetezca conmigo, y solo a´sí podré disfrutar yo.
Hazme estremecer, hazme enloquecer, hazme sonreír, hazme gozar, hazme pasar una noche inolvidable... y juro que lo compensaré.
Haré realidad todos mis sueños... y sé que tú también lo pasarás bien. Deja que mis manos recorran tu cuerpo y... GOZA. Deja que mi boca recorra tu cuerpo y... ÁMAME. Hagamos el amor hasta quedarnos sin fuerzas y sigamos disfrutando bajo las sábanas. Yo en tus brazos, tu en mi conrazón, y yo? ¿Dónde estoy yo?
Necesito que me hagas tuya... necesito que disfrutes como nunca, que hagas lo que te apetezca conmigo, y solo a´sí podré disfrutar yo.
Hazme estremecer, hazme enloquecer, hazme sonreír, hazme gozar, hazme pasar una noche inolvidable... y juro que lo compensaré.
Haré realidad todos mis sueños... y sé que tú también lo pasarás bien. Deja que mis manos recorran tu cuerpo y... GOZA. Deja que mi boca recorra tu cuerpo y... ÁMAME. Hagamos el amor hasta quedarnos sin fuerzas y sigamos disfrutando bajo las sábanas. Yo en tus brazos, tu en mi conrazón, y yo? ¿Dónde estoy yo?
lunes, 22 de marzo de 2010
Creeme
Si te digo que te odio, creeme; si te digo que no quiero verte, vete. Piensa que todo fue una broma y que yo nunca he sentido nada por ti; que ni te quiero, ni me muero por un beso de tus labios, ni deseo locamente pasar una noche junto a ti.
Además, tus amigos no te apoyan, no respetan tus decisiones, por lo que es inútil luchar y más si tú no tienes ganas de hacerlo. Es mejor dejarlo pasar y permitir que lo sentimientos se desvanezcan, así que si te digo que no te quiero, creeme.
Creeme cuando te digo que voy a alejarme, que voy a borrar los conciertos de mi memoraia, que voy a impedir que todo me recuerde a ti... y creeme cuando te digo que intento ver en otros lo que solo veo en ti...
Además, tus amigos no te apoyan, no respetan tus decisiones, por lo que es inútil luchar y más si tú no tienes ganas de hacerlo. Es mejor dejarlo pasar y permitir que lo sentimientos se desvanezcan, así que si te digo que no te quiero, creeme.
Creeme cuando te digo que voy a alejarme, que voy a borrar los conciertos de mi memoraia, que voy a impedir que todo me recuerde a ti... y creeme cuando te digo que intento ver en otros lo que solo veo en ti...
lunes, 15 de marzo de 2010
No sé que hacer
Estoy triste. El cielo llora, la gente camina apenada, el día carece de vida y ánimo porque estoy triste. Lo veo todo negro. El negro nunca me había parecido tan solitario. Lo veo todo negro y oscuro. Me veo sola, veo al resto de la gente lejana mientras yo estoy rodeada de oscuridad, rodeada de lluvia, de mi amada lluvia, el cielo llora por mi. Estoy triste, todo ha acabado. Nada me sale bien, nadie se ha quedado a mi lado y encima no te he visto. Eres el único capaz de alegrarme el día, de hacerme olvidar todo, de lograr que ría, salte, grite, cante y otra infinidad de cosas que sustituyen a llorar. Eres el único capaz de hacerme feliz cuando más lo necesito y jamás podré dejar de agradecertelo. Pero hoy no te he visto y nadie puede ayudarme. Sin ti estoy perdida, no puedo remediarlo, así que e refugio en la música. He dicho que solo tú me puedes ayudar, me siento mal por ser dependiente, me cabreo, cambio desesperadamente de canción, ninguna me ayuda, vuelvo a cambiar, el pop ya no me hace bailar, ya no me reconforta sentirme identificada con el rap melancólico. Me siento mal. No sé que hacer...
jueves, 11 de marzo de 2010
¿Olvidarte? No...
¿Olvidarte? No, no voy a olvidarte, y no porque no sea lo que más me apetece ahora mismo, sino porque me niego a rendirme y volver a perder. Esta vez voy a hacer todo lo posible, no pienso hundirme ni llorar, por lo menos no delante tuyo. Si, has leido bien, voy a luchar, no sólo por no olvidarte y dejar que tú te olvides de mi, sino para llegar a ser tu día a día y hacerte feliz. Esta decidido, no voy a olvidarte, a pesar del riesgo que esto me supone, no voy a olvidarte ni a quedarme oculta en un segundo plano, voy a hacer que te des cuenta de que existo y voy a luchar por significar algo para ti.
Y si arriesgo y pierdo, quiero que sepas que todo lo hago pensando en tí y que en ningún momento he querido hacerte daño, solo pretendía conseguir mi felicidad a través de la tuya, y es que por verte sonreir hago lo que me pidas, bueno en realidad no, porque si me pides que me aleje no lo voy a hacer, voy a luchar ¿recuerdas? esta vez no voy a rendirme.
Ojalá leas esto algún día, no sé si te gustará, no lo creo, pero hazme un favor, en vez de fijarte en las palabras, fijate en los sentimientos que hay detrás de ellas, solo así sabrás lo que en realidad siento.
Déjame hacerte feliz,chico distante, y regalame esa sonrisa que te caracteriza, esa peculiar sonrisa que me encanta, que hace que me derrita, regalame esa sonrisa día a día e ilumina mi mundo, hazme sentir mujer y no me separaré nunca de ti.
Lucharé hasta tenerte a mi lado para nunca soltarte. Dame tu mano, hagamos un camino juntos, nuestro camino, y seamos felices, Chico Distante.
Y si arriesgo y pierdo, quiero que sepas que todo lo hago pensando en tí y que en ningún momento he querido hacerte daño, solo pretendía conseguir mi felicidad a través de la tuya, y es que por verte sonreir hago lo que me pidas, bueno en realidad no, porque si me pides que me aleje no lo voy a hacer, voy a luchar ¿recuerdas? esta vez no voy a rendirme.
Ojalá leas esto algún día, no sé si te gustará, no lo creo, pero hazme un favor, en vez de fijarte en las palabras, fijate en los sentimientos que hay detrás de ellas, solo así sabrás lo que en realidad siento.
Déjame hacerte feliz,chico distante, y regalame esa sonrisa que te caracteriza, esa peculiar sonrisa que me encanta, que hace que me derrita, regalame esa sonrisa día a día e ilumina mi mundo, hazme sentir mujer y no me separaré nunca de ti.
Lucharé hasta tenerte a mi lado para nunca soltarte. Dame tu mano, hagamos un camino juntos, nuestro camino, y seamos felices, Chico Distante.
domingo, 7 de marzo de 2010
Merece la pena
Nunca creí en mi misma, nunca creí en mi ni en mis posibilidades, nunca me creí capaz de lograr mis sueños, y eso me hizo perder la ilusión muchas veces. Dejaba de luchar en cuanto me sentía un poco débil y necesitaba mucha ayuda para volverlo a intentar, pero aún así seguí adelante.
Baja autoestima, nada de apoyo, si me paraba a pensar, todo estaba en mi contra y luchar sola no era fácil, pero justo cuando me iba a rendir definitivamente llegó ella a abrirme los ojos.
Gracias Adriana, gracias por estos seis años que creo que han sido los mejores de mi vida, gracias por estar siempre a mi lado, por apoyarme, por enseñarme el valor de la amistad, y sobre todo por levantarme cada vez que me he caido, cada vez que me he visto tirada sin saber que hacer.
Siempre creí que las cosas buenas eran para los demás, que a mi nunca me iban a tocar, pero he aprendido una gran lección en estos días, nada viene porque si, tienes que esforzarte por conseguirlo y nunca rendirte, solo así, solo dándolo todo, probablemente, y digo probablemente porque no todo es posible, conseguirás lo que quieres.
Lucha, no te rindas, olvida las decepciones y recuerda tu sueño, lucha y sigue adelante, pase lo que pase no te pares, sueña, sonrie, escucha, aprende y sobre todo disfruta, disfruta de cada momento, en cualquier momento tu vida puede cambiar y tienes que haberla disfrutado.
El tiempo me ha enseñado que todo es posible, la vida es una carrera de fondo, no vas a ganar enseguida, tienes q entrenar, prepararte, y solo cuando estes completamente lista lo conseguirás.
Sabes? merece la pena luchar, 15 años después el sueño de aquella pequeña niña se esta cumpliendo.
Baja autoestima, nada de apoyo, si me paraba a pensar, todo estaba en mi contra y luchar sola no era fácil, pero justo cuando me iba a rendir definitivamente llegó ella a abrirme los ojos.
Gracias Adriana, gracias por estos seis años que creo que han sido los mejores de mi vida, gracias por estar siempre a mi lado, por apoyarme, por enseñarme el valor de la amistad, y sobre todo por levantarme cada vez que me he caido, cada vez que me he visto tirada sin saber que hacer.
Siempre creí que las cosas buenas eran para los demás, que a mi nunca me iban a tocar, pero he aprendido una gran lección en estos días, nada viene porque si, tienes que esforzarte por conseguirlo y nunca rendirte, solo así, solo dándolo todo, probablemente, y digo probablemente porque no todo es posible, conseguirás lo que quieres.
Lucha, no te rindas, olvida las decepciones y recuerda tu sueño, lucha y sigue adelante, pase lo que pase no te pares, sueña, sonrie, escucha, aprende y sobre todo disfruta, disfruta de cada momento, en cualquier momento tu vida puede cambiar y tienes que haberla disfrutado.
El tiempo me ha enseñado que todo es posible, la vida es una carrera de fondo, no vas a ganar enseguida, tienes q entrenar, prepararte, y solo cuando estes completamente lista lo conseguirás.
Sabes? merece la pena luchar, 15 años después el sueño de aquella pequeña niña se esta cumpliendo.
domingo, 28 de febrero de 2010
Un cuento de hadas
Anoche pensé en ti. Todas las noches pienso en ti, incluso todos los días, pero anoche pensé en ti más de lo normal.
Pensé en ti y en que deseabas verme. Te apetecía verme casi tanto como me apetece a mí y eso me hacía sentir genial.
Te miraba. Estabas tumbado en tu cama. Hubiera dado mi vida por estar a tu lado.
Era mi mente la que imaginaba todo esto, por lo que me pude colar en tu cama sin que te dieras cuenta. Te abracé de lado, como tanto me gusta, pero tu piel estaba congelada. No te movías. Empecé a ponerme nerviosa. Intenté darte la vuelta para ver tu rostro pero era imposible, algo no me dejaba ver tu cara. Te tomé el pulso y no tenías. No sabía qué hacer. Seguí abrazada a tu cuerpo frío con fuerza, lloraba mientras tenía tu cuerpo muerto entre mis brazos. Lloraba y lloraba sin poder parar. ¿Qué pasaba? Eso no me gustaba, no me gustaba nada. Entonces algo de calor comenzó a brotar en tu interior, pero se fue. Se volvió a ir. No podía entender qué pasaba. Volví a buscar tu rostro bajo las sábanas, te tapé con todas las mantas para que te entrara algo de calor. Ésta vez sí que encontré tu rostro. Tenías los ojos cerrados y no respirabas.
No pude evitarlo. Aún seguías siendo el niño de mis ojos, así que no pude evitar rozar mis labios con los tuyos. No pude evitarlo, lo siento.
Tus labios estaban secos, pero tus besos siempre me encantaron y ese también. Fue algo corto, fugaz, pero volvió a brotar algo de calor dentro de ti. Ésta vez se extendió por todo tu cuerpo. Moviste una de las manos, la apoyaste sobre mi rostro y me acariciaste. “Tonta” susurraste con una voz suave, “a tu imaginación también le gusta gastar bromas. Pensé que te gustaría vivir en un cuento de hadas…”. Sonreí, no lo pude evitar. “Te equivocas. Lo que me gusta vivir es lo que no cuentan esos cuentos…”. No pudiste escapar de un baño a besos.
Pensé en ti y en que deseabas verme. Te apetecía verme casi tanto como me apetece a mí y eso me hacía sentir genial.
Te miraba. Estabas tumbado en tu cama. Hubiera dado mi vida por estar a tu lado.
Era mi mente la que imaginaba todo esto, por lo que me pude colar en tu cama sin que te dieras cuenta. Te abracé de lado, como tanto me gusta, pero tu piel estaba congelada. No te movías. Empecé a ponerme nerviosa. Intenté darte la vuelta para ver tu rostro pero era imposible, algo no me dejaba ver tu cara. Te tomé el pulso y no tenías. No sabía qué hacer. Seguí abrazada a tu cuerpo frío con fuerza, lloraba mientras tenía tu cuerpo muerto entre mis brazos. Lloraba y lloraba sin poder parar. ¿Qué pasaba? Eso no me gustaba, no me gustaba nada. Entonces algo de calor comenzó a brotar en tu interior, pero se fue. Se volvió a ir. No podía entender qué pasaba. Volví a buscar tu rostro bajo las sábanas, te tapé con todas las mantas para que te entrara algo de calor. Ésta vez sí que encontré tu rostro. Tenías los ojos cerrados y no respirabas.
No pude evitarlo. Aún seguías siendo el niño de mis ojos, así que no pude evitar rozar mis labios con los tuyos. No pude evitarlo, lo siento.
Tus labios estaban secos, pero tus besos siempre me encantaron y ese también. Fue algo corto, fugaz, pero volvió a brotar algo de calor dentro de ti. Ésta vez se extendió por todo tu cuerpo. Moviste una de las manos, la apoyaste sobre mi rostro y me acariciaste. “Tonta” susurraste con una voz suave, “a tu imaginación también le gusta gastar bromas. Pensé que te gustaría vivir en un cuento de hadas…”. Sonreí, no lo pude evitar. “Te equivocas. Lo que me gusta vivir es lo que no cuentan esos cuentos…”. No pudiste escapar de un baño a besos.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Chico Distante
Siempre estás ahí, distante. Estás callado, como siempre, al margen, en silencio, mirando al suelo y limitándote a escuchar. Siempre estás ahí, haciéndome sonreir. Cuesta que hables, pero tu voz merece la pena y si sonries, me derrito.
Te miro, te miro poco, con cautela. Te miro con cualquier escusa y te veo distante. Te veo refugiándote en un segundo plano, con miedo a entrar en éste mundo. Me encantaría ayudarte a que te soltaras, hacer que rieras, que todos oyeran tu carcajada, hacer que hablaras al mundo sin miedo. Me encantaría que fueras más feliz, y que fuera gracias a mi pero... entonces no serías tú. Si me lo pides, te ayudaré. Estoy aquí, solo tienes que acercarte o... si tienes miedo, me acerco yo.
Estás ahí, distante pero... cuando te acercas, nada más importa. Nada me hace sonreir como tu sonrisa, nada me tranquiliza como tu voz., bueno... no es cierto. No es del todo cierto. Un "te quiero" de tus labios me ayudaría más que cualquier otra cosa... ¿ Sabes qué? Te quiero... no imaginas cuánto, chico distante.
martes, 23 de febrero de 2010
Lucha, no te rindas
Hace quince años una pequeña dijo las tres palabras que serían la desgracia de su familia “quiero ser actriz”. Esa noche hubo lagrimas, gritos y discusiones, papá y mamá mandaron a la niña a su cuarto y se encerraron en el salón.
- ¡Tu hija nos va a arruinar la vida!
- ¡Por favor que es tu hija!
- Una hija mía triunfaría en la vida no sería una pobre de barrio.
- ¡No puedo creer lo que estoy oyendo!
La niña escondida en las escaleras escuchó la discusión de sus padres y asustada volvió a su cuarto, llorando porque creía que había hecho algo muy malo, la pobre niña se sentía culpable.
Papá ya no la trataba igual, mamá pasaba los días triste y la niña no entendía nada ¿todo eso por un sueño? La niña decidió no decir nunca más aquellas tres horribles palabras y fingir que ya había olvidado su sueño.
- Papá.
- Dime.
- ¿A una triunfadora le gusta la música clásica?
- ¿Por qué dices eso niña?
- Una hija tuya tiene que ser una triunfadora...
La niña quería aprender a tocar el violín para ser así la triunfadora que su padre quería. Lo que su padre no sabía era que ese iba a ser el principio de la lucha por un sueño por cumplir. La niña no faltó a ninguna clase, música, violín, orquesta y decidió ir al conservatorio.
- Mamá.
- Dime cariño.
- ¿Podría ir al conservatorio? Quiero aprender música de verdad...
- Si es lo que quieres haremos todo lo posible hija.
Así la niña se preparó para las pruebas, ese colegio iba a cambiar completamente su vida y no iba a dejar escapar la oportunidad.
En el colegio le aceptaron pero tuvo que cambiar de instrumento.
Tienes tu plaza asegurada pero, no con el violín, pensamos que trompeta o trompa son mejores para ti.
- Mamá ¿qué es una trompa? Quiero tocar la trompeta.
La madre se asustó, no sabía si la niña asmática podría tocar la trompeta, la torturó aunque no a posta, de médico en médico hasta que la niña dijo basta.
- Quiero tocar la trompeta mamá, dejame intentarlo.
- Pero hija... te vas a ahogar...
- Voy a tocar la trompeta, sea como sea
La niña empezó en un colegio nuevo, nueva gente, nuevos motes, nuevos insultos y nostalgia por sus antiguos compañeros. La niña lloraba cada noche a escondidas, no quería parecer débil, estudiaba siempre que tenia tiempo para sacar las mejores notas.
No mucho tiempo después la niña quiso cambiar de aires, no soportaba más su vida, la música le encantaba, pero quería ser actriz, no trompetista, su padre no apoyaba nada y la niña se cansó
Empezó el instituto y su vida mejoró, música sin presión, amigos y una vida completamente diferente.
La niña consiguió que su madre le apoyara, la niña quería ser actriz aunque su padre no la dejara. Empezó a cantar, la felicidad que le producía subirse un escenario no podía equipararse con nada, pero un problema en las cuerdas vocales le hizo dejar de cantar.
Siguiendo las palabras de su abuelo la niña creció.
- Se fuerte, lucha, no dejes que nada te frene.
La niña se basaba en esas palabras para superar los nódulos, el asma y todos los demas problemas porque no iba a dejar que nada le impidiese cumplir su sueño.
Quince años después la niña sigue luchando por su sueño. Espera impaciente la mayoría de edad, y la llamada que hará que todo cambie.
Escuela de artistas, quince años después no pienso rendirme!
- ¡Tu hija nos va a arruinar la vida!
- ¡Por favor que es tu hija!
- Una hija mía triunfaría en la vida no sería una pobre de barrio.
- ¡No puedo creer lo que estoy oyendo!
La niña escondida en las escaleras escuchó la discusión de sus padres y asustada volvió a su cuarto, llorando porque creía que había hecho algo muy malo, la pobre niña se sentía culpable.
Papá ya no la trataba igual, mamá pasaba los días triste y la niña no entendía nada ¿todo eso por un sueño? La niña decidió no decir nunca más aquellas tres horribles palabras y fingir que ya había olvidado su sueño.
- Papá.
- Dime.
- ¿A una triunfadora le gusta la música clásica?
- ¿Por qué dices eso niña?
- Una hija tuya tiene que ser una triunfadora...
La niña quería aprender a tocar el violín para ser así la triunfadora que su padre quería. Lo que su padre no sabía era que ese iba a ser el principio de la lucha por un sueño por cumplir. La niña no faltó a ninguna clase, música, violín, orquesta y decidió ir al conservatorio.
- Mamá.
- Dime cariño.
- ¿Podría ir al conservatorio? Quiero aprender música de verdad...
- Si es lo que quieres haremos todo lo posible hija.
Así la niña se preparó para las pruebas, ese colegio iba a cambiar completamente su vida y no iba a dejar escapar la oportunidad.
En el colegio le aceptaron pero tuvo que cambiar de instrumento.
Tienes tu plaza asegurada pero, no con el violín, pensamos que trompeta o trompa son mejores para ti.
- Mamá ¿qué es una trompa? Quiero tocar la trompeta.
La madre se asustó, no sabía si la niña asmática podría tocar la trompeta, la torturó aunque no a posta, de médico en médico hasta que la niña dijo basta.
- Quiero tocar la trompeta mamá, dejame intentarlo.
- Pero hija... te vas a ahogar...
- Voy a tocar la trompeta, sea como sea
La niña empezó en un colegio nuevo, nueva gente, nuevos motes, nuevos insultos y nostalgia por sus antiguos compañeros. La niña lloraba cada noche a escondidas, no quería parecer débil, estudiaba siempre que tenia tiempo para sacar las mejores notas.
No mucho tiempo después la niña quiso cambiar de aires, no soportaba más su vida, la música le encantaba, pero quería ser actriz, no trompetista, su padre no apoyaba nada y la niña se cansó
Empezó el instituto y su vida mejoró, música sin presión, amigos y una vida completamente diferente.
La niña consiguió que su madre le apoyara, la niña quería ser actriz aunque su padre no la dejara. Empezó a cantar, la felicidad que le producía subirse un escenario no podía equipararse con nada, pero un problema en las cuerdas vocales le hizo dejar de cantar.
Siguiendo las palabras de su abuelo la niña creció.
- Se fuerte, lucha, no dejes que nada te frene.
La niña se basaba en esas palabras para superar los nódulos, el asma y todos los demas problemas porque no iba a dejar que nada le impidiese cumplir su sueño.
Quince años después la niña sigue luchando por su sueño. Espera impaciente la mayoría de edad, y la llamada que hará que todo cambie.
Escuela de artistas, quince años después no pienso rendirme!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


