Es normal tener miedo a lo desconocido, sentirse desorientado ahora que todo va a cambiar.
Es imposible asimilar tantos sentimientos juntos dentro de un mismo cuerpo y encima, contradictorios.
Pensar que en pocos días todo va a cambiar, que el curso que viene nada será igual, que lo que lleva siendo tu vida 18 años va a acabar para dejar paso a una nueva vida. Personas que ahora son tu día a día, no las volverás a ver, otras las verás pero ni os saludareís. Unos trabajarán, otros seguirán estudiando, puede que alguno se vaya de la ciudad e incluso del país, y todo se reducirá a, yo tenía un compañero en clase...
Miedo a lo desconocido, ilusión por empezar algo nuevo, pasión por investigar y conocer cosas nuevas, intriga por ver como serán los nuevos compañeros, esperanza de un futuro mejor y temor a perder lo que ahora mismo es lo más importante.
Cuando digo que quiero que mi vida cambie, que estoy deseando que esto se acabe, debería hacer un paréntesis y aclarar que hay ciertas cosas que no quiero que ni este año, ni nunca, cambien.
Espero ansiosa el fin de esta vida, o mejor dicho, el comienzo de la siguiente, mi vida con vosotros, la lucha por un sueño.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario